Clandestinos

Clandestinos

L

a historia de la banda comienza a finales del 2001, y de una manera poco convencional: el guitarrista y cantante Sebastián Pardo, luego de su experiencia como integrante de la banda del virtuoso Gabriel Carámbula, se contacta con el bajista Federico Travería Montanaro, con quién había compartido escenario en varias oportunidades, y con el guitarrista Ruben Greco (ex compañero de ruta de Sebastián en el grupo Diesel’s) con el solo objetivo de grabar un puñado de canciones. Para ello convocan al baterista Alberto Fontana. La química que surgió en el estudio durante las sesiones de grabación, fue la motivación necesaria para darle forma a lo que de allí en adelante sería Clandestinos. Con algunas premisas básicas, como las de respetar la energía del rock & roll, pero también agregarle a esto algunas variantes, fundamentalmente, en el rol que ocupan las melodías y los arreglos de guitarras, más un cuidado concepto estético, tratando de evitar caer en los lugares comunes que abundan en el género, sale a las pistas el cuarteto. La banda debuta en vivo el 19 de abril del 2002, en el bar Jhonny B. de la ciudad de La Plata. Luego de ese show, abandona la banda Alberto Fontana, quién sería reemplazado luego por Lisandro Basla. Con una rápida aceptación por parte de la gente y de los medios especializados locales, siguen presentándose. Canciones como “Yo sé” ó “Traidora” comienzan a convertirse en la referencia obligada para entender que es lo que se estaba gestando. El crecimiento de la banda se demostraba en cada show, a los que se sumaban, como músicos invitados, Juan Pablo Mosto en Teclados, (luego Esteban Constantino, también en teclados) y, eventualmente, el saxofonista Luciano Casetti, y fue ese uno de los motivos, por el cual son convocados para abrir los shows de importantes figuras del rock argentino. Para este entonces ya había ingresado a las filas de Clandestinos un nuevo baterista: Agustín Lafitte, que con sus 16 años, le imprimió una dosis extra de energía y frescura a la banda. En julio de 2004, y con el ingreso de un nuevo integrante; el bajista Nicolás Lafitte, entran al estudio “El Espacio”, para grabar lo que será su disco debut. Con la producción artística de Roy Quiroga (Ratones Paranoicos), y bajo la dirección de Zeta Bosio, el álbum cuenta, además, con la participación de músicos invitados de lujo como Sarcos (Ratones Paranoicos)en slide, Germán Weidemer (Memphis La Blusera, ex Paranoico) en teclados, Zurdo Alaguibe (A. Lerner, J. Calamaro, Blacanblues) en percusión, Ana Volena (en coros), Pablo Memi (ex Paranoico) en bajo, y el mismísimo Roy en percusión.