Antonio Carmona

Antonio Carmona

E

l músico Joaquín Sabina definió una noche perfectamente el espíritu de Antonio Carmona. Antonio es un músico gitano que lo ha visto todo porque se ha movido entre el Candela y el Rock-Ola. Carmona, a sus 41 años recapitula y asegura que todas las influencias han estado presentes en su forma de enfrentarse con la música y la vida. Siempre ha mostrado curiosidad y esa curiosidad le ha llevado a componer 10 canciones que conforman un elegante y sorprendente trabajo que constituye su primer disco en solitario. Y Carmona, para titularlo, ha elegido una frase que es toda una declaración de intenciones: "Vengo venenoso" (2008). Tradición y modernidad en un compacto adictivo. Más de dos años de trabajo le ha costado a Carmona este regreso al mundo discográfico. "No es un disco de flamenco", afirma el que fuera cantante del grupo Ketama y que ha compuesto todos los temas en el estudio que tiene en el sótano de su casa de Madrid. "Es un homenaje a todas las mujeres, a nuestras madres, a esas mujeres que se amarran el pelo y nos apoyan; un disco dedicado a la inmigración, a ese drama que están viviendo miles de personas; es un disco que bebe de la tradición del bolero; es un disco entre agridulce y venenoso y ahora nadie se atreve a hacer un disco agridulce", afirma el músico que demuestra toda su honestidad musical con este "Vengo venenoso": "No puedo engañar a la gente y creo que este tipo de mensajes hacen mucha falta". En una industria musical invadida de productos de usar y tirar como es la española, "Vengo venenoso" es una sorpresa, un vendaval de música y un disco sin concesiones que cualquier amante de lo auténtico querrá tener en su discoteca. Carmona ha contado con uno de los mejores productores del mundo para afinar hasta la precisión este trabajo. Gustavo Santaolalla, ganador de un Oscar y un Globo de Oro por la banda sonora de la película Brokeback Mountain, ha sido el cómplice de Antonio Carmona en la consecución de "Vengo venenoso" y ha contribuido a que sea una colección elegantísima de canciones. El productor argentino de Juanes, Molotov o Café Tacuba se ha volcado con Carmona y ha trabajado durante más de un mes en su estudio de Los Angeles (California) junto a Antonio que lo define como "un mago, un músico muy grande y un gran amigo". Pero no es esta la única colaboración. El que fuera cantante del grupo Ketama, la mejor formación de flamenco fusión del mundo y pionera en este sonido, es un imán para otros artistas. Otros músicos como La Mala Rodríguez, Juanes o Alejandro Sanz han querido participar en el que probablemente será el regreso en solitario más sorprendente y maduro de un músico Español. Con La Mala firma a medias la letra del tema "Ay de mí" . Tal vez, la primera aproximación de Carmona al rap, pero una canción que se convertirá a buen seguro en un tema de culto. "María (La Mala Rodríguez) no colabora casi con nadie", recuerda Antonio Carmona. "Entró al estudio y me puso los pelos de punta, se sacó de la nada esa letra tan maravillosa, con esa voz tan especial que tiene y hace grande el tema". Cuenta Antonio Carmona que la colaboración con La Mala fue un empeño de Santaolalla que acertó, puesto que ambos han creado un triste, hipnótico y melancólico tema con unas insistentes guitarras eléctricas tocadas por el propio productor. "María no se prodiga mucho en este tipo de cosas, pero se volcó, le estoy muy agradecido". Antonio Carmona además de un gran compositor es un cantante con una voz personalísima y un percusionista que se rifan artistas de la talla de Alejandro Sanz. Así relata la forma en la que el autor del "Corazón partío" quiso participar en "Vengo venenoso": "Alejandro estaba grabando una bulería con Paco de Lucía dedicada a Camarón y me pidió que yo le metiera la percusión. Nos vimos en Los Angeles en un concierto de Juanes contra las minas antipersonal. Yo estaba en los últimos días de grabación y Alejandro me dijo: te coges el cajón y te vienes conmigo a Miami. Así lo hicimos. Él, que es un amigo, me pidió que le enseñara algo del trabajo que estaba haciendo en Los Angeles. Le dejé las cintas y sin dudarlo ni un segundo se metió en su propio estudio de su casa de Miami y cantó la segunda voz y la estrofa que aparece en "Para que tú no llores". Fue un regalo. Alejandro es un músico de una generosidad extraordinaria. Me regaló su arte. Hizo más de ocho tomas y creo que el resultado es maravilloso". Lo dicho, Carmona es como un imán que atrae a genios. Posee una personalidad arrolladora ya desde los tiempos de Ketama en los que hasta Lenny Kravitz se presentó con su guitarra en los noventa en los estudios de Madrid en los que grababa el trío para tocar con ellos en una jam session. Juanes también sucumbió al embrujo y junto a él Carmona firma el tema "A tu lado". Juanes, que ha conseguido disco de Diamante con su último trabajo "Mi sangre", introduce su especial guitarra, su voz y la composición de uno de los mejores temas de "Vengo Venenoso". Para Carmona son todo buenas palabras para definir a este artista: "Ha tocado todos los palos, empezó con un grupo de rock duro y tiene una forma de ver la música con la que me siento totalmente identificado. Además, es de una humildad y de una bondad insuperables. Siempre está investigando, está pirado por la música, siempre va con su ipod encima. Pero lo mejor de él es la calidad humana que tiene".Pero también hay regalos un tanto escondidos en este primer álbum, un trabajo en el que hay que profundizar. Además de haberse grabado en cinco estudios, uno de ellos en Madrid y el resto entre Hollywood y Los Ángeles hay nombres tan importantes como el de David Campbell en los créditos. Campbell no es sólo uno de los músicos más codiciados de la costa oeste de Estados Unidos, es además el padre y el arreglista de Beck, uno de los músicos más especiales y geniales que ha dado California. David Campbell se ha ocupado de arreglar y dirigir las cuerdas que se escuchan en dos temas de "Vengo venenoso": "Hay veces", y "Puerto Moruno". "Es un tipo increíble, quería haber orquestado todo el disco... Tiene una fuerza arrebatadora", recuerda Carmona. El gitano regresa con una madurez increíble, pero "Vengo venenoso" además del arrope de la gente a la que él sabe atraer, es en esencia su voz y su mensaje. Una voz querida por el público y un mensaje de compromiso y nada complaciente. "Aquí está el Antonio Carmona de ahora y el de siempre. Aquí está toda la música que escuché durante los viajes de mis padres a Latinoamérica vendiendo telas y toda esa experiencia. Está Argentina, Puerto Rico, Mexico, toda la tradición de la música latina vista por un inmigrante; están los cayucos que llegan a las costas españolas y los veleros preciosos que te devolverán a tu patria, están los gitanos que hemos sido un pueblo nómada; está el mensaje de que hay que ayudar y están el amor y el desamor..." En este disco está Antonio Carmona. Puro Antonio Carmona. Los tiempos de "Vente pa´ Madrid" y de "No estamos lokos" han pasado, que nadie se llame a engaño. "El trío ha quedado aparcado para respirar". Tras más de 20 años de trabajo conjunto y más de 1 millón de discos vendidos, los hermanos Juan y Antonio Carmona y su primo Josemi decidieron darse una tregua después de una carrera en la que han quedado once discos originales y dos recopilatorios más el directo de Akí a Ketama, probablemente uno de los discos más exitosos de la historia del pop rock español. Cientos de premios y colaboraciones con los más destacados músicos de España e internacionales. Ketama se disolvió en el 2004.
En 2011, Antonio Carmona edita "De noche", un álbum que se hizo esperar. Saldría con el nombre de "Soy lo que soy", pero a último momento el título viró a "De noche". Posee colaboraciones de Nelly Furtado, Adrián Schinoff y Concha Buika.