Parraleños

Parraleños

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orrían los años noventa y un grupo de amigos provenientes de distintas bandas, decidieron juntarse para tocar en fiestas de la comunidad japonesa. Ellos eran Sami Buccella, Carlitos Carnota, Fabio y Mariano Takara. Escudados bajo el nombre "El Pelado Sosa y sus Parraleños" (término que refiere a un vino de damajuanas llamado "Parrales de Chilecito" y a una obvia alusión a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota), comenzaron a tocar un par de veces al año. Uno de esos shows tuvo lugar en Mataderos, en un festival en el que participó otro grupo que también daba sus primeros pasos: La Renga. Por las huestes del Pelado Sosa desfilaron muchos músicos, pero la infiltración japonesa creció cuando dos de sus fundadores partieron a los Estados Unidos. Los nuevos integrantes, criados en las entrañas de Buenos Aires, fueron sumando nuevos klishes a la propuesta de la banda, riéndose de ellos mismos, reciclando toda la información recibida como ser slogan’s publicitarios, disfraces y vestuarios sacados de dibujos animados. Los bailes Parraleños empezaron a ser un clásico dentro de la colectividad japonesa. Ya para entonces 7 de sus 8 integrantes tenían descendencia Nipona. En el 2000 se destacaron con los "Lentejones bailables", en los que invitaban un plato de lentejas mientras tocaban una mezcla de cumbia, rock, grunge, reggae y pop. A fines de ese año grabaron su primer demo en los estudios de Javier Calamaro. Nuevos covers fueron re-elaborados bajo el concepto de Kumbia Samuray, un nombre que le dieron a sus ingeniosas versiones tropicales, mezcla de cumbia, cuarteto y distorsión, de clásicos del rock. De ahí saltaron al Centro Cultural Gral. San Martín y empezaron a grabar su primer EP. Tower Records eligió uno de sus temas para un comercial de TV y los invitó a participar de la reapertura de uno de sus locales. El tema elegido por la cadena de disquerías fue "Megadeth", una versión cumbia-metalera del hit de Leo García "Morrissey". Sebastián Boresztein (otro fan del grupo) los contrató para tocar en la fiesta de despedida del programa Tiempo Final y debutaron en público con un invitado de honor, nada mas y nada menos que Alejandro Lerner. La actuación mas importante de la primera mitad del 2002 fue en el Centro Okinawense, donde convocaron 1.300 personas y dejaron cerca de 200 más afuera. El sello discográfico Universal los incorporó a su staff de artistas y lanzó a la calle "Diversión Kamikaze", el debut discográfico de la banda en formato de E.P. La banda cerró el 2002 con un show junto al grupo Árbol en Cemento, la meca del movimiento under porteño. El verano del 2003 empezó para los Parraleños en el San Pedro Rock, que reunió a las principales figuras del rock del país, y continuó con una gira por la Costa Atlántica. La embajada de Japón los premió como "Jóvenes destacados Nikkei" por su esfuerzo, y Capif los nominó como "Mejor Álbum Pop del Año" para los Premios Carlos Gardel a la Música. El 29 de marzo tuvieron el honor de ser invitados por el grupo Divididos a abrir su concierto en el estadio Obras, donde aprovecharon para despedir ante el publico de Buenos Aires los temas de "Diversión Kamikaze" y dar la bienvenida a los temas de su tan postergado larga duración. “Que no decaiga” es el primer larga duración que cuenta con doce temas e invitados de la talla de La Mona Jiménez, Ricky Maravilla, Mariano Martínez y Cynthia Toral.